Ramales de la Victoria

Historia:

La historia de Ramales se remonta a millones de años, concretamente a la prehistoria, cuando las tierras del norte de España fueron ocupadas por los primeros humanos. Ello lo corroboran los numerosos yacimientos arqueológicos con arte rupestre del paleolítico existentes en la zona, tales como en las cuevas de Covalanas, El Mirón, El Haza… y un sinfín de ellos localizados en el valle de Carranza.

EDAD MEDIA: época de cambio. El inicio de la historia de Ramales

Es durante la Edad Media cuando aparece reflejado por primera vez el nombre de Ramales, concretamente hacia el año 1000, cuando toda el área del Asón está influenciada por el monasterio de Santa María de Puerto. Por aquel entonces los núcleos de población se iban consolidando en torno a las iglesias o ermitas, y en sus inmediaciones se localizaban las tierras de labranza. A lo largo del siglo XI las iglesias locales pasan a depender de otros centros más alejados: el Monasterio de Oña y del Obispado de Burgos, momento que marca el comienzo de la explotación de espacios de monte para el ganado procedente del norte de Burgos. Durante estos años las cuevas han sido lugares estratégicos donde se refugiaban el ganado y los ganaderos, reflejo de ello son algunas marcas negras localizadas en las cuevas que podrían servir como símbolos que orientaban el recorrido.

La concesión del fuero a la villa de Laredo en 1200 hace que el territorio del actual municipio de Ramales pase a ejercer jurisdicción la Corona y encontrarse inmerso dentro del corregimiento de las 4 Villas de la Costa de la Mar. Es a partir de este momento cuando se crea la entidad administrativa similar a la que conocernos ahora, la Junta de Parayas, que pervivió todo el Antiguo Regimen. Esta entidad estaba formada por los concejos de Ramales, Gibaja, Ojebar y Rasines. Su objetivo era frenar la expansión de la villa de Laredo al norte, y la casa Velasco (Soba) al sur que era de jurisdicción señorial.

EDAD MODERNA: época de florecimiento

Coincidiendo con el final del Reinado Católico, esto se traduce como una época de florecimiento y despegue para la zona del alto Asón. Considerado un lugar de paso de comunicaba el mar con el interior de España se mejoraron las comunicaciones de la costa (puerto de Laredo) a la meseta (Burgos), desviando el Camino Real de Gibaja a Bolado y Ramales a finales del siglo XV. Esto resulto beneficioso para el núcleo de Ramales convirtiéndose en el núcleo central de paso y en cabecera comarca tal y como lo conocemos en la actualidad. A mediados del siglo XVII el Camino Real era considerado un circuito comercial de interés nacional que supuso el fin del aislamiento que sufría Cantabria. Gracias al trasiego en el camino se fueron desarrollando los barrios que conocemos hoy en día y se creaban nuevos oficios como carreteros, canteros... Aunque el hecho que marco la diferencia fue la introducción del maíz para la fabricación de pan, que se tradujo en la construcción de molinos (ferrerías) junto a los ríos. Esto trajo consigo un aumento de la economía de la población y el inicio de proyectos arquitectónicos y civiles como la reconstrucción de puentes y de las iglesias. También fue una época donde muchos hidalgos emigran a América para hacer fortuna.

EDAD CONTEMPORÁNEA: época de guerras, rebeliones y descubrimientos.

La Junta de Parayas desapareció en 1822 durante el Trienio Liberal, y se constituyeron los municipios formándose así los ayuntamientos de Ramales y Rasines. Esto significa la desaparición de los concejos de Ramales y Gibaja, integrándose en un sólo ayuntamiento: Ramales. Además Ramales se constituyó como cabeza de partido judicial incluyendo a Arrendondo, Rasines y los valles de Soba y Ruesga.

A lo largo del siglo XIX el entorno de Ramales ha sido escenario de batallas. El acontecimiento más importante sucedido en dicho núcleo y que marcará un antes y un después en la historia de España es la I Guerra Carlista entre el 17 de abril y el 12 de mayo de 1939, y que finalizó en agosto con el Abrazo de Vergara. Esta batalla terminó con el triunfo del ejército liberal encabezado por el General Espartero frente a los carlistas de Maroto. La duración de esta fue de 22 días, y se saldó con numerosas muertes y heridos. Como recompensa el Duque Espartero recibió el título de grande de España, a lo que va unido Duque de la Victoria, de ahí que Ramales pase a apellidarse “de la Victoria”. Como consecuencia a esta batalla un gran número de construcciones emblemáticas del pueblo fueron incendiadas.

Otra hecho por la que es afamado Ramales es por el dicho popular “Más gorda que la de Ramales”. Tiene su origen en 1893 cuando desde la administración central deciden suprimir el juzgado de Ramales y trasladarlo a Laredo. Esto descontento en los habitantes provoco que el pueblo de Ramales se revelara en contra y se amotinase. Los lugareños se echaron a la calle, cortaron la carretera de acceso al pueblo mediante árboles, y quemaron dos muñecos en la plaza del pueblo en representación del gobierno central. Ante el aviso de la llegada de las tropas militares los ramaliegos regresaron a sus casas y esto quedo en una simple anécdota. De este acontecimiento se hicieron eco los periódicos de Madrid de aquella época, dando lugar al dicho popular “Más gorda que la de Ramales”.

A principios del siglo XX Ramales vuelve a ser noticia gracias al descubrimiento de cuevas rupestres, constituyendo una de las principales concentraciones de arte del paleolítico de la región cantábrica. El 30 noviembre de 2006 se declaran bien de interés cultural, con la categoría d zona arqueológica las cuevas de: Covalanas, La Haza, Covanegra-Sotarriza, Cullalvera, La Luz, Arco A, Arco B, Arco C, La Pondra y el Morro de Oridillo. Siendo Covalanas la única cueva de estas catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2008. Descubierta por Lorenzo Sierra en colaboración con Hermilio Alcalde del Río, es la segunda cueva de arte paleolítico descubierto en la cornisa cantábrica tras Altamira (1789).

Naturaleza:

El municipio de Ramales de la Victoria está rodeado de montañas de roca caliza intensamente horadadas por cavidades de todo tipo y que alcanzan grandes dimensiones en algunos casos, además de ser escenario de restos arqueológicos y artísticos de la prehistoria.

Entre estos macizos calizos encontramos como más destacables el Pico San Vicente, de 957m que domina la localidad y desde el que se disfrutan unas espectaculares vistas, la Peña del Mazo (829m.) la Peña del Moro de 778m., el Picón de carlista de 737m., la Peña rebuño de 690 m Sierra de la Alcomba y Peña Quebrada.

En los valles y sorteando estos macizos se asientan los cursos de varios ríos: el Asón y sus afluentes, el Gándara y el río Carranza cuya importancia es tal que se ha declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de la “Red Natura 2000”.

Su flora es muy diversa destacando la variedad de encinas, fresnos, olmos, castaños y robles, muchos de ellos centenarios. En cuanto a la fauna destacamos el jabalí y el corzo, también liebres, zorros, lobos, bitres, lechuzas, milanos, perdices… y por supuesto truchas y salmones.

Comarca del alto Asón

La Mancomunidad del Alto Asón es un Organismo público de la Comunidad Autónoma de Cantabria, constituida de forma voluntaria para la ejecución, organización y gestión en común de obras, servicios y actividades comunes. Se constituyó el 30 de Enero de 2001 y la componen los municipios de Ampuero, Arredondo, Ramales de la Victoria, Rasines, Ruesga y Soba; en base a unos objetivos Iniciales: Dinamización y promoción turística de la comarca, Protección y desarrollo sostenible del Patrimonio Histórico y Natural y Mejora del Medio Ambiente. Desde entonces se han ampliado y diversificado las actividades y objetivos: Cursos de formación continua a trabajadores y desempleados; Prestación de Servicios Sociales; Recogida, transporte, eliminación y tratamiento de residuos sólidos urbanos; Servicio comarcal de Extinción de Incendios y Protección Civil; Mejora de la gestión municipal, a través de oficinas técnicas o administrativas compartidas y de su informatización; Ejecución de obras y prestación de servicios delegados por la Unión Europea, el Estado o la Comunidad Autónoma de Cantabria; Cuantos otros servicios de competencia municipal le sean delegados por los municipios integrantes de la Mancomunidad.

La superficie que conforma la Mancomunidad es de 453,2 km2, aunque prácticamente el municipio de Soba constituye casi la mitad, en concreto 214,2 km2. Le siguen en cuanto a tamaño Ruesga, Rasines, Arredondo, Ramales de la Victoria y Ampuero; con 88; 42,9; 42,8; 33 y 32,9 km2; respectivamente. Según los datos del INE la población total de la Mancomunidad en 2014 se sitúa en 10.755 habitantes, repartidos por municipios de la siguiente manera: Ampuero 4.228 hab.; Ramales de la Victoria 2.820 hab.; Soba 1.280 hab.; Rasines 988 hab.; Ruesga 932 hab. y Arredondo 507 hab. Destaca sobre todo el carácter rural de la comarca, si exceptuamos las cabeceras comarcales de Ramales de la Victoria y Ampuero, el resto de núcleos de población conservan su ruralidad. Esto y el incuestionable patrimonio ambiental y paisajístico hacen de esta comarca un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza en estado puro. Naturaleza salvaje muy cerca de ciudades y núcleos de población importantes como Santander y Bilbao, o Castro Urdiales, Santoña o Laredo.